¡Hola, soy Late… aunque algunos me llaman Michi o Peque, porque sigo siendo un bebé lleno de energía. Soy un gatito negro precioso con un ojito menos, pero eso no me impide ser curioso, juguetón y súper cariñoso. Llegué al CIMPA gracias a un aviso de la policía local, ya que me encontraba muy malito. Por suerte, con mucho cuidado y cariño, he ido recuperando fuerzas y ahora estoy listo para una nueva vida. Me encanta acurrucarme, recibir mimos y dar mucho amor. Solo necesito una familia que me dé calor. Quizá ahora soy yo quien te estoy esperando…pero seguro que en el mañana estaré encantado de cuidarte a ti también. ¿me das una oportunidad?