Indigo me llamaron, tenías que ver el miedo en mis ojos cuando me trajeron aquí. No entendía nada, estaba asustado y no sabía qué me iba a pasar. Por suerte aquí me trataron bien y me dieron mucho amor para ayudarme a superar ese miedo. Ahora estoy aprendiendo a confiar de nuevo, a pasar página y ser feliz con mi nueva familia a la que estoy esperando con muchísimas ganas.