Hola, soy Culata, una gatita muy joven y muy bella. Me trajeron al CIMPA unos policías porque estaba abandonada en la calle. Tenía conjuntivitis, estaba muy delgada y con mucho miedo. Aquí me curaron, cogi peso y me puse bien. Ahora estoy lista para ir a una casa donde me sentiré querida y protegida. Seré una compañera maravillosa, lo prometo.