¡Hola, soy Tiri!
Media orejita, corazón gigante. Llegué abandonado junto a Bola, Churro y Bizcocha. Estaba lleno de heridas… y me falta parte de una oreja. Pero aquí sigo. Aprendiendo a confiar otra vez, pasito a pasito. Mi oreja cuenta lo que he vivido. Mi corazón demuestra lo que soy: valiente, noble y con muchísimo amor por dar. Solo necesito un lugar seguro. ¿Quieres ser mi nueva oportunidad?