Mi nombre es Vera, y soy una podenca preciosa. Dicen que los humanos utilizan los podencos para cazar, yo vengo de lejos, de Huelva, en la protectora donde vivía antes sufrió mucho daño por las tormentas y nos trajeron aquí, a Alcalá. Soy muy cariñosa y tengo la esperanza de que mi vida no seguirá aquí, en un chenil… ¿Me llevas contigo?