¡Hola, soy Tami!
Entré al centro junto con Kima con la esperanza de que alguien viniera pronto a buscarnos. Trataron de localizar a nuestros dueños… pero nadie vino por nosotras. No entendemos qué hicimos mal. Solo sabemos que de un momento a otro, lo que pensábamos que era nuestro hogar desapareció. Pero no hemos perdido la esperanza. Nos tenemos la una a la otra, y soñamos con volver a tener una familia que sí nos quiera de verdad, que no nos abandone cuando más lo necesitamos. Somos buenas, solo necesitamos una segunda oportunidad. ¿Nos ayudas a encontrarla?