Hola! Soy Cebo, un pastorcito que fue abandonado en un pipican por las personas que en algún momento fueron mi familia. Estuve buscándoles en el pipican, pensando que era imposible abanadonar a un animal de esta manera. Al final era parte de su familia, verdad? Pero no tuve suerte, me encontró la policía y me llevó al CIMPA, ahora me toca esperar a que alguien me de otra oportunidad y me adopte. Soy muy bueno, sociable, y porqué voy a mentir, guapísimo. Le devolveré por mil todo el amor que me vaya a dar a mi nueva familia. ¡Os espero con muchas ganas!