¡Hola, soy Kalima! Sufrí un abandono muy cruel, me dejaron atada a una farola las mismas personas que me tenían que cuidar. Estuve esperando todo el día hasta que llegó la policía y me llevó al CIMPA. Soy una perra muy joven, con ganas de vivir, aprender y expolorar. Ahora espero encontrar el amor con quien no me deje olvidada y tenga paciencia para que yo pueda aprender a ser un perro maravilloso en su compañía. No pierdo la esperanza, estoy esperando con mucha ilusión.