Soy Siroco, fui entregado por la policía local, ya que estaba suelto en un parque. Cuando llegué solo era un cachorro, al poco tiempo fui adoptado y cuando crecí no supieron entenderme ni valorarme y me devolvieron. Soy un perrete con un carácter muy especial y necesito una familia que me entienda bien, tenga paciencia y sepa como tratar conmigo. Pero, ¿sabéis algo que me encanta? Las piscinas, me encanta estar a remojo. Si me dáis una oportunidad, os demostraré que con amor, todo se cura y la felicidad que eso trae, será increíble.