¡Hola, soy Carmelo! Llegué al CIMPA estando malito, tenía dermatitis, piojos, delgadito… Pero me cuidaron, me sanaron y ahora estoy muy bien. Dicen que soy muy
sociable, que mi mirada enamora porque miro con amor, buscando ese hogar cálido en el que un humano como tú me va a acoger y me querrá como uno más de su familia. Prometo quererte yo también mucho a ti ¿me das un oportunidad y vienes a conocerme?.