¡Hola, soy Cubilla! Mis hermanas y yo llegamos a la protectora tras haber perdido a
nuestra madre… Nos encontraron en una colonia felina y, gracias a nuestros cuidadores, hemos podido crecer con ausencia de peligro. Soy tranquila y observadora. Te puedo asegurar, además, que soy la mejor compañía. Tengo
muchas ganas de encontrar un hogar definitivo, como ya han conseguido mis hermanas. ¿Me das una oportunidad y vienes a conocerme?