¡Hola! Soy Bizcocha, dulce como un bizcochito. Aunque mis anteriores dueños no lo pudieron ver porque me abandonaron junto a mis amigos y lo pasé muy mal. Me he recuperado en el refugio y ya estoy lista para endulzar la vida de uno de vosotros. Os pido que me déis una oportunidad para sacar lo mejor de mí.