¡Hola, soy Guito… Cuando llegué estaba muy débil, deshidratado y parecía que no podía ver bien. Había pasado momentos difíciles y necesitaba ayuda urgente. Pero poco a poco, gracias a los cuidados, al cariño… y a alguna que otra latita deliciosa, fui recuperando fuerzas y también fue apareciendo mi verdadera personalidad. Soy un gatito negro muy sociable, dulce y cariñoso. Después de todo lo que he pasado, lo que más deseo es algo muy sencillo: compañía, abrazos y un hogar donde sentirme querido. Dicen que los gatos negros tenemos algo especial… quizá sea nuestra forma de mirar, o ese cariño tan profundo que doy. Estoy listo para empezar una nueva vida, una vida llena de amor. ¿Me regalas un hogar y un lugar en tu corazón?