Os presentamos a nuestro michi Llorón, porque cuando llegó al Cimpa estaba todo el día llorando hasta que alguien le cogía en brazos. Sufría tanto que se puso muy malito y lo tuvieron que mantener separado de otros gatos para curarle y bajar su nivel de estrés. Conseguimos que se recuperase con mucho amor y cuidados y no queremos que vuelva a sufrir por la vida que le toca vivir en la protectora. Llorón es un gato muy cariñoso y mimoso que busca un hogar.