Hola, soy Mora. Es difícil hablar de mi pasado, a pesar de ser una perra tremendamente cariñosa, me maltrataban. Hasta que por fin alguien decidió denunciar esta situación y acabé en el CIMPA. Aquí he conocido el lado bueno de los humanos y como soy tan buena, en seguida recuperé la confianza en ellos. Ahora me muestro muy dulce y simpática. Quiero que mi futuro sea feliz, estoy esperando una familia que me dará amor y yo se lo devolveré por mil.