Soy Rena, una podenca preciosa. Llegué al CIMPA llena de miedos, al principio no me acercaba a nadie, me daba miedo que me volviesen a hacer daño. Pero aquí conocí la cara buena de los humanos, esa que ama, cuida y cura. Dicen que soy una auténtica campeona porque he superado mis miedos y ahora hasta salgo a pasear con algunos voluntarios. Estoy preparada para encontrar una familia que esta vez, no me volverá a abandonar.