Hola, soy Sultán. Me abandonaron y cuando llegué estaba lleno de miedo. Nervioso, desconfiado… porque cuando te dejan atrás, algo se rompe por dentro. Soy negro. Y eso a veces significa que nadie se para. Que miran… y siguen. Pero si te acercas, descubres algo distinto: soy dulce, leal y tengo un corazón enorme esperando un lugar seguro. No quiero seguir siendo el perro que pasa desapercibido. Quiero ser el que alguien abraza y dice: “es mío”. Si buscas amor sincero, aquí estoy. Solo necesito que me mires de verdad